Cuando el asteroide mató a los dinosaurios, hace 66 millones de años, produjo -entre otras hecatombes-, una oscuridad absoluta, lo que impidió la fotosíntesis. Eso hizo que las algas fueron eliminadas, excepto un tipo, que sobrevivió comiéndose otras criaturas; eran mixotróficas, es decir, capaces de alimentación mixta. Un equipo de científicos de Reino Unido, Francia y EEUU buscó comprender cómo lograron prosperar.

“El evento casi acabó toda la vida multicelular del planeta, al menos en el océano -explica el geólogo de la Universidad de California Andrew Ridgwell-. Si eliminas algas, base de la cadena alimentaria, todo lo demás debería morir. Queríamos saber cómo los océanos evitaron ese destino y cómo el ecosistema marino moderno volvió a evolucionar después de la catástrofe”, informa DPA. Para ello el equipo examinó fósiles de algas supervivientes y con modelos informáticos simuló la evolución de hábitos de alimentación, según publican en la revista Science Advances.

Ridgwell reconoce que tuvieron la suerte de hallar fósiles bien preservados. La mayoría tenían caparazón rígido con agujeros, lo que indica presencia de flagelos y esto, a su vez, que esos organismos diminutos nadaban. “La única razón para moverte es atrapar a tu presa”, explica. Descubrieron que cuando volvió la luz, las mixotróficas migraron hacia el océano abierto y fueron la vida dominante durante el siguiente millón de años. Luego no necesitaron comer otras criaturas y a base de luz se restablecieron en el océano actual.